Por qué la fractura de cadera es evento de inflexión
La fractura de cadera no es solo un evento traumatológico. Es la expresión final de un cluster sistémico — osteoporosis no diagnosticada o no tratada + sarcopenia + propensión a caídas + multimorbilidad — que llevaba años acumulándose. Por eso la mortalidad al año cercana al 20% (Brauer 2009; meta-análisis posteriores) refleja menos el evento agudo y más la fragilidad sostenida que lo produjo. Tras el evento, hasta 40% no recupera la marcha independiente previa.
Hay un fenómeno crítico que rara vez se nombra en la conversación: la cascada de fracturas. Una fractura por fragilidad (vértebra, muñeca, húmero, cadera) eleva el riesgo de la siguiente — sin intervención, una de cada cinco mujeres con fractura vertebral tendrá otra fractura en el año siguiente (Lindsay 2001). La prevención secundaria estructurada tras una primera fractura por fragilidad es una de las intervenciones de longevidad de mayor impacto y peor implementada en la práctica.
La fractura de cadera no es el inicio de la fragilidad — es la factura acumulada. Y casi nunca llega aislada.